Ella le plantó cara al bullying

Actualmente, cuando escuchamos hablar sobre el bullying, siempre nos imaginamos a los niños que atacan a otros niños, especialmente en la escuela. Pero, el bullying no tiene edades, y si no, que se lo pregunten a ella.

Os voy a contar la historia de una mujer que lucha contra el acoso. Se llama Karen Klein y trabajaba vigilando a los niños de la ruta escolar en autobús de un colegio de Nueva York.

Esta mujer saltó a la fama hace unos años (desgraciadamente), cuando unos alumnos del colegio para el que trabajaba le grabaron un vídeo mientras iban en el autobús, en el que la insultaban llamándola “vieja”, “gorda”, “fea” y otros muchos descalificativos. Esta situación causó un grave daño a esta mujer de entonces 68 años, que llevaba 20 trabajando en el autobús escolar por 15.000 dólares al año.

‘Karen Klein Anti Bullying Foundation’ - Dibujando periodistas

El vídeo no dejó indiferentes a sus espectadores y encabezados por Max Sidorov, una canadiense de 25 años, organizaron una recogida de dinero para que Karen se tomara unas merecidas vacaciones. En la colecta participaron más de 32.000 personas de 84 países diferentes. Recaudaron un total de 703.873 dólares (536.000 euros).

Con todo este dinero, la protagonista de esta historia, podría haberse mudado y dejar su trabajo para disfrutar de una vida mejor, pero no lo hizo. Se embaucó en un proyecto con el que pretende ayudar a todos los niños que sufren o han sufrido acoso. Ha creado una fundación que lleva el nombre de Karen Klein Anti Bullying Foundation con la que ha escrito libros, organizado festivales de música y conciertos a través de los que busca concienciar a los más jóvenes de los efectos que causa el acoso en sus víctimas, así como reforzar el mensaje de tolerancia cero ante los acosadores.

Además, Klein acaba de firmar un acuerdo con el ballet de Moscú para hacer una gira por Estados Unidos  y Canadá contra el acoso electrónico.

Karen-Klein - Dibujando periodistas

Otra parte del dinero, lo ha entregado a amigos  familiares que lo necesitan, y el resto, dice que está guardado a la espera de darle uso con alguno de sus hobbies. Además, gracias a esta colecta, pudo costearse una operación para que le insertaran un marcapasos.

En cuanto a los chicos que grabaron el vídeo, Karen ha vuelto a verles. Algunos acudieron con sus padres a pedir disculpas a la cuidadora, y otros lo hicieron por escrito… El caso es que el daño que sufrió Karen durante esos diez minutos que dura el vídeo y otras tantas veces en las que se tuvo que enfrentar a los insultos de algunos niños mal educados, no puede pagarse con unas simples disculpas. El daño está ahí. Los niños pueden ser muy crueles si se lo proponen y creo que evitar eso es labor de los padres y de la educación que les proporcionan. En varias noticias que he escrito no me canso de repetir que lo importante no es el exterior, sino el interior, y que antes de criticar a alguien por su aspecto o por su actitud debes conocer su historia.

Esta mujer, a pesar de sufrir todo lo que sufrió con los insultos sobre su apariencia exterior supo plantarle cara al bullying y gracias a ella otros muchos niños y jóvenes reciben su ayuda para no tener que pasar por lo mismo.

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