Iris, una niña autista, pinta cuadros y los vende a buen precio

Iris Halmshaw es una niña de sólo tres años que sufre autismo. Pero para llevar mejor su enfermedad ha encontrado un hobby: pintar cuadros.

iris-halmshaw - dibujando periodistasA su manera de pintar se le ha considerado abstracto e impresionista y algunos han comentado que su forma de representar el agua es similar a Monet. La sorpresa de esta historia llega cuando un coleccionista privado decide comprar dos de sus cuadros por 1.800 euros cada uno, ya que se pedían a lo sumo 400 euros. Gracias a esto, se está organizando una exposición de las obras de la pequeña Iris en Londres.

Como todos los niños autistas, Iris no habla y es una niña nerviosa y distraída. Según su madre, Arabella Carter-Johnson, “cuando le diagnosticaron el autismo, la clave para su curación era encontrar algo que le gustara hacer. Intentábamos jugar con ella en grupo, pero se distraía.”

También explica que lo único que le llamaba la atención era un tren de juguete que hacía bastante ruido y era con lo que interactuaba. Poco después descubrieron su afición a la pintura: “por accidente, un día yo pintaba un hombre delgado e Iris encontró en ello algo muy divertido, mi madre cogió una base con colores y la comenzó a pintar fuera. Iris hizo un trazo y comenzó a pintar debajo de la página. Se puso furiosa y comenzó a llorar“, explicaba su madre.

Después, le puso un papel en blanco encima de la mesa y la pequeña empezó a pintar sin que nadie le dijera nada. Actualmente, pinta cinco horas diarias, empleando técnicas nuevas.

Estas son algunas de sus obras:

dibujando periodistas-cuadro-1 dibujando periodistas-cuadro-2 dibujando periodistas-cuadro-3Son impresionantes, ¿verdad? Así es como Iris consigue estar tranquila haciendo algo que realmente le gusta. ¿Quién iba a decir que con sólo 3 años de edad iba a ser famosa por sus cuadros y que le ofrecerían tanto dinero por ellos?

¿Qué te parece la historia de esta niña? ¿Te gustan sus cuadros? ¿Comprarías alguno de ellos?

También puedes leer este post de Tamara López Fernández en su blog, Periodista Curiosa.

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