Una sirena con silla de ruedas

Sue Austin in her electric propelled wheelchair underwater in the Red Sea.

Si os dijeran que es posible bucear sentado en una silla de ruedas, ¿qué diríais? Seguro que más de uno ha contestado que no, y yo os digo que sí.

Las personas que viven pegadas a una silla de ruedas pueden bucear como cualquier otro con ayuda de un nuevo aparato, creado por la psicóloga inglesa Sue Austin.

Ella es una de las muchas personas que dependen para su vida diaria de la ayuda de una silla de ruedas. En 1996 sufrió una encefalopatía miálgica también conocida como el Síndrome de la fatiga crónica, una enfermedad neurológica que no le ha impedido cumplir su sueño de bucear bajo el mar.

Sue Austin tiene 46 años, y una larga experiencia en arte multimedia y performances. Cuando se quedó en silla de ruedas, se convenció del poder terapéutico del arte, y empezó, no solo a investigar, sino a desarrollar trabajos de investigación científica y artística para reforzar esos conceptos.

¿Por qué se inició Sue en al arte con su silla de ruedas? Ella misma lo explica: “Casi todos con los que he hablado me dicen que cuando empezaron a utilizar la silla de ruedas desaparecieron como personas. Cuando caí en la enfermedad y terminé en la silla de ruedas, empecé a usar el arte para reconstruirme hacia la sociedad. Sentí que me hice invisible. El proceso artístico me permitió descubrirme y explorarme a mí misma otra vez”, en Huffpost Voces.

 sue austin buceando en silla de ruedas - dibujando periodistasA su último reto lo ha llamado “Freewheeling”. Con este proyecto, Sue quiere llevar el concepto de “sentirse libre” a todas las personas que como ella, utilizan sillas de ruedas, y demostrarles, que es posible, en este caso, incluso bucear con ella.

Sue comenzó a bucear en 2005, eso no fue tan complicado, lo fue el diseñar una silla de ruedas acuáticaadaptada para la actividad. Comenta, que al principio los ingenieros les dijeron que no era posible, que las sillas de ruedas no estaban diseñadas para eso; pero gracias a su empeño y dedicación, la silla de ruedas acuática se hizo realidad.

Los soportes para los pies fueron modificados para sostener una placa de acrílico que funcionara como aleta, debajo de la placa dos propulsores le dan el empuje bajo el agua; los cinturones para las piernas y la cintura también fueron modificados. Aún quedan pendientes varias modificaciones, como encontrar un metal que no se oxide en contacto con el agua, pero de momento, Sue ya puede cumplir su sueño de bucear, sin que su discapacidad se lo impida, gracias a esta nueva silla de ruedas.Sue Austin in her electric propelled wheelchair underwater in the Red Sea.

Freewheeling causó un gran impacto en el mundo del buceo, de hecho, La Asociación Profesional de Instructores de Buceo, organización mundial de especialistas en ese deporte, está interesada en seguir colaborando con Sue. Y además, el Departamento de Oceanografía de la Universidad de Plymouth tiene planes de hacer cursos accesibles a estudiantes con discapacidad.

Os dejo un vídeo para que veáis como Sue bucea bajo el agua con su nuevo invento:

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